Amigos, amiguetes, colegas, compañeros....
Estoy orgulloso de mi gente. Siempre he dicho que yo nunca había perdido un amigo, pero es falso. Es cierto que nunca he perdido un amigo. Soy de la opinión que esos "examigos" que pululan por el mundo nunca han llegado a ser mis amigos de verdad. Un amigo no lo pierdes. Con un amigo discutes, con un amigo te enfadas, con un amigo puedes llegar a saber lo que es el odio, la felicidad, el amor incluso. Pero nunca se pierde. Lo que pasa es que se apaga esa llama que es la rutina del día a día.
Yo tengo dos amigos, Pochi y Diego, que aunque no nos veamos habitualmente sabemos de nosotros día a día por correo electrónico. Y ya llevamos casi seis años, y casi casi mil correos entre mandados y recibidos. No nos escribimos diariamente, pero rara es la semana que no cae algún mensajito. Yo cuando hablo de ellos hablo de mis dos mejores amigos. Hace unos treinta y tres años que nos conocemos, obviamente en el cole. Está claro que para tres personas de treinta y ocho años, tener un amigo que conoces desde hace treinta y tres "marca". Podría extenderme mucho sobre nuestra "extrañísima" relación, pero no me apetece. Solo yo entiendo el tipo de relación que yo tengo con ellos. Jordi, mi chico, acepta esta relación, la comprende, y para su disgusto, creo que en el fondo la envidia. Diego está casado, tiene una niña, y ahora su mujer está embarazadísima. Pochi está casi embarazado con su novia. Mañana día 3 sabremos más. Puedo decir que sé que están ahí para cuando los necesite. El problema es que parece ser que tenemos que pasar algo serio para saber a quien tenemos.
Gente tengo más. Está Luisa. De manera institucional es mi mejor amiga. Queda gracioso, porque hace meses que yo no se nada de ella. Mi chico, Jordi, sí. Coinciden en el gimnasio. Pasó algo, una estupidez, por cierto, y no nos vemos. Se que en el momento que hablemos todo se solucionará, pero ella sigue un camino muy separado del mío, aunque también se que si tengo un verdadero problema estaría aquí al momento.
Como añadido está Luis. Me he criado con este sinverguenza. Tengo una norelación con él. Si le pasa algo yo seguro que estoy allí. Si me pasara a mi, probablemente él tuviera una excusa para no estar. Pero sigue siendo parte de mi familia.
Dentro de los cuatro fantásticos, está Nino. Le nombro porque es él que nunca está. Pochi, diego, yo y él somos los Cuatro Fantásticos. Nunca hemos viajado juntos, y casi nunca hemos estado los cuatro juntos, pero siempre está presente en nuestros comentarios.
Hay más gente, que no tiene porqué ser menos importante aunque les nombre como si de unos segundones se tratara.
Chema. Mi chemita. Él no lo sabe, pero estoy orgulloso de él. Digamos que yo le desarmaricé y yo le casé con su chico. Está a punto de recibir en su casa a su hija. Una caña. De tan grande que es se piensa pequeñito. Su chico, Jose Miguel, otro tío grande.
Hay mucha gente que debería de nombrar, pero no me da la gana. Espero que esto dure mucho tiempo. Quién sabe si alguna vez lo leerán. Realmente no escribo para que lo lean ellos. Me gustaría que estas cosas le hicieran pensar a gente desconocida, pero tengo claro que debe de ser muy aburrido ponerse a leer cosas sin ton ni son de un desconocido como soy yo para alguien que se descuelgue por aquí.
Solamente añadir que mis amigos son parte de mi familia. La familia es la familia, pero, los amigos también son familia. Los tengo en el mismo escalón de importancia, o casi.
Besos.